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martes, 24 de abril de 2018

¿Sabías que...? Las cocinas, protagonistas de las series de TV

En el número 32 de Tapas Magazine me llamó la atención un breve reportaje sobre las cocinas de las series de televisión, que servía de contexto para la publicidad: cuatro series --Seinfeld, Friends, El Príncipe de Bel Air y Los Simpson-- que daban pie a cuatro marcas de cocinas --AEG, Cosentino, Liebherr y Bulthaup--. Me gustó la idea y la propuesta que abría el reportaje publicitario: Piensa en tu serie de televisión favorita. ¿A que recuerdas más de una escena junto al frigorífico? Así que me puse manos a la obra y este es el resultado.

01 Alf
Además del interés gastronómico de Alf por el gato de la familia Tanner, la cocina era el lugar donde escondían al extraterrestre cuando recibían visitas inesperadas. Era habitual ver a Alf comiendo en su mesa, asomado a la ventana que daba al salón o... haciendo explotar el horno.


02 American Dad
'Padre made in USA' fue el título de esta serie de animación en España que, a mediados de la primera década de este milenio, trajo a este agente de la CIA a nuestras pantallas y sus inverosímiles historias cargadas de crítica política que solían comenzar cada mañana en la cocina familiar.


03 Big Bang Theory
Esta es, sin duda, una de nuestras series favoritas, entre otras cosas, porque son tres las cocinas que tienen un papel protagonista en las historias de estos seis personajes que son ya historia de la televisión. Nos encantan, además, todos esos cacharros que hay en la cocina de Sheldon y Leonard, como la tostadora que las tostadas de Darth Vader. 


04 Cosas de casa
"¿He sido yo?", preguntaba Steve Urkel cada vez que perpetraba uno de sus estropicios... muchos de los cuales tenían como escenario la cocina de la familia Winslow. Un horno que explota, guerras de comida, la familia cocinando juntos, escapadas nocturnas para desvalijar el frigorífico... todo eso pasaba en esta memorable cocina.


05 Dos hombres y medio
La cocina que comparten los hermanos Harper en Malibú era una especia de confesionario. Junto a un café, un bol de cereales, un zumo de naranja, unas tortitas, un bocadillo... Charlie confesaba sus más íntimos secretos, sus más salvajes actos... o donde el pequeño Jake (el medio hombre del título de la serie) hacía sus incomodísimas preguntas.


06 El príncipe de Bel Air
Una de las cocinas más famosas de la televisión es la de la mansión de la familia Banks en el lujoso barrio de Bel Air, adonde llega un jovencísimo Will Smith procedente de Philadelphia para "darle vida"... ¡y vaya si se la dio! Uno de los iconos de la comedia norteamericana tenía como epicentro de la acción esta fabulosa y enorme cocina con dos islas, de la que era amo y señor el sarcástico mayordomo inglés Geoffrey.



07 Embrujada
Sí, sí... seguimos yendo atrás en el tiempo hasta llegar a la cocina de la serie Embrujada, donde la guapísima Elizabeth Montgomery representaba el papel de perfecta ama de casa --con sus "cosillas"-- en los años sesenta.


08 Family Guy
Volvemos a la animación para meternos en la cocina de Family Guy --Padre de familia--, una familia absolutamente disfuncional comandada por Peter Griffin, un idiota capaz de generar situaciones inimaginables que, en muchos casos, llegaban a los límites de lo permitido en televisión. Como en muchas series, como hemos visto, la cocina es el corazón de la casa donde nacen o concluyen los argumentos y, por tanto, los episodios.


09 Frasier
Otra cocina es la protagonista de algunos de los diálogos más brillantes de la televisión, los protagonizados por los hermanos Niles y Frasier Crane, en este spin off de la mítica Cheers (otro día habrá que escribir sobre los bares de las series de televisión).


10 Friends
Probablemente la cocina más famosa y más reconocible de la historia de la televisión. Durante las diez históricas temporadas que duró la serie Friends, muchas fueron las horas que Monica, Rachel, Phoebe, Ross, Chandler y Joey han compartido en esta cocina abierta, colorida e hiperordenada del piso de Monica y Rachel.


11 La hora de Bill Cosby
Esta serie de los años 80 es una de las primeras de las que tenemos recuerdo. Los bailes y las expresivas caras de Cosby y la dulzura de su mujer, Clair, servían para gestionar una atípica familia de clase media-alta norteamericana.


12 Las chicas de oro
Cuando se emitía esta serie reconocemos que no teníamos edad para verla... demasiado picante probablemente. Predecesora de Sexo en Nueva York, estas cuatro señoras hablaban de todo y bien a las claras. Épicas eran las intervenciones de Sofia, la más mayor, y las historias que contaba de su Sicilia natal; la ingenuidad de Rose contrastaba con la picardía de Blanche, con una Dorothy empeñada en poner cordura. Inolvidables las conversaciones a media noche que siempre se solucionaban con una tarta de queso.


13 Los problemas crecen
Otra serie mítica de los años ochenta de una familia media norteamericana de la que nos viene a la mente a un adolescente Mike Seaver bebiendo zumo de una garrafa enorme, a un Leonardo Di Caprio niño aceptando los trozos de pastel de la madre y las primeras veces que veíamos beber leche con la comida.


14 Los Serrano
No seguimos esta serie especialmente (aunque algún que otro capítulo vimos, claro) pero sí que se nos quedó fijadas en la retina esa cocina por la que circulaban cientos de personas permanentemente, entrando y saliendo, discutiendo, intercambiando miradas cómplices o reprobatorias...


15 Los Simpson
La cocina de la familia Simpson es, sin duda, la cocina más famosa de la historia de la televisión, incluso por encima de la de Friends. Lugar adonde llegan corriendo cada mañana Homer, Bart y Lisa en busca de las tortitas, el bacon, las tostadas y los huevos revueltos que ha preparado Marge con la atenta mirada de la pequeña Maggie. Desde la ventana enmarcada por cortinas con mazorcas de maíz pasan decenas de personajes de Springfield. Las comidas, las cenas, las visitas de Selma y Patty, las escapadas nocturnas de Homer, las travesuras de Bart... todo pasa en la cocina de esta casa del 724 de la calle Evergreen Terrace.


16 Los Soprano
El protagonismo de la gastronomía en esta serie es indiscutible: indica el estado de ánimo de Tony, refleja la importancia de la comida en las familias italoamericanas... tanto que ha dado lugar a un libro con las recetas de la serie más que recomendable.


17 Mad Men
Durante las siete temporadas de vida de esta serie ambientada en los años 60, la cocina ocupa un papel central en el desarrollo de las tramas de cada episodio y sirve para ambientar cronológicamente la acción de una forma magistral.


18 Médico de familia
Al igual que en Los Serrano, en la cocina de la familia del doctor Nacho Martín nunca reinaba la calma: entradas, salidas, gritos, risas, discusiones, ¡Chechu!... en una de las últimas series blancas de la televisión, pionera en España en aquello de la product placement.


19 Modern Family
Ya hemos hablado de un buen número de familias disfuncionales, originales, atípicas... pero pocas como los tres núcleos de Modern Family, cada uno con su historia, cada uno con sus personajes, cada uno con sus relaciones... y cada uno con su cocina.


20 Seinfeld
Una de las sitcoms más aclamadas de la historia tampoco podía huir de darle protagonismo espacial y argumental a la cocina. Un verdadero icono de la ironía y de las obsesiones de la década de los noventa en los Estados Unidos.


¿Cuál es tu favorita? ¿Se nos ha olvidado alguna cocina? Dínoslo en los comentarios :)

miércoles, 7 de octubre de 2015

Gastrolectura: El atlas comestible

Una vuelta al mundo a través de 40 gastronomías es el subtítulo del libro que os quiero recomendar: El atlas comestible, de Mina Holland (Twitter/Instagram), periodista y escritora, editora del Observer Food Monthly del prestigioso periódico inglés The Guardian. Un atlas y una vuelta al mundo, eso es exactamente esta obra que, de un modo ameno a la vez que riguroso, presenta las características principales de cuarenta grandes espacios gastronómicos, haciendo un recorrido histórico y geográfico para descubrir las causas de las gastronomías nacionales o regionales de las que se ocupa y el momento actual de cada una de ellas.

[Edición en español de El atlas comestible, de la editorial Roca]
El libro se divide en cinco grandes bloques geográficos: Europa, Oriente Próximo, Asia, África y Las Américas, dentro de las cuales se clasifican las cuarenta gastronomías que la autora presenta, de las que hay cinco que tienen una presencia más destacada que el resto: Francia (que divide a su vez en Normandía, Valle del Loira, Ródano-Alpes y Provenza), España (donde se ocupa de Cataluña, norte de España, España central y Andalucía), Italia (de la que presenta Lacio, Emilia-Romaña, Calabria, Sicilia y Véneto), India (que divide en Norte y Sur) y China (donde diferencia Guangdon y Sichuan).

Cada capítulo se abre con una cita de un autor del país (Vázquez Montalbán para España, Goethe para Alemania, Pamuk para Turquía o Laura Esquivel para México, por poner algunos ejemplos) sobre la gastronomía que sirve a la autora de arranque y a partir del cual comienza la presentación del país o región. En todos los capítulos realiza una aproximación multidisciplinar que ayuda a comprender las características de la cocina a partir de cuestiones geográficas, históricas, religiosas, culturales... y cierra cada capítulo con la lista de los ingredientes básicos que debemos tener en nuestra despensa para poder cocinar platos de ese país y tres o cuatro recetas que se pueden hacer en casa.

Y para redondear la obra, Mina Holland ha incluido unos minicapítulos que, acompañados de unas simples pero instructivas infografías, sirven como elemento de transición entre zonas gastronómicas. Así, el bloque de Europa se abre con un minicapítulo sobre la vid (y los vinos), que antecede al capítulo de Europa; entre España y Portugal hay otro que se llama Cimientos fritos, que presenta los ingredientes básicos de los sofritos en varias zonas geográficas. Al inicio del bloque de Oriente próximo, el minicapítulo Con un poco de azúcar y... nos habla de la historia del azúcar, inmediatamente antes de sumergirnos en el capítulo de Turquía mientras que el bloque de Asia lo abre Desgranando la Ruta de las Especias, antes de llegar a la India. Entre la cocina cantonesa y la de Sichuan, es momento para el Arroz. La transición entre Asia y África viene de la mano del picante en el minicapítulo Caliente, caliente. El último bloque, el dedicado a Las Américas, da comienzo con Crisoles en los fogones, que habla del descubrimiento de América, de los pueblos europeos que llegaron al Nuevo Mundo y de las oleadas de inmigrantes (no colonizadores), que han conformado la identidad gastronómica americana.

[Desgranando la Ruta de las Especias]

La autora se basa en sus experiencias viajeras, en sus estudios y se apoya en los amigos gastrónomos de cada lugar, que hacen las veces de cicerone en cada capítulo. Me parece una obra muy recomendable que, durante su lectura, además de formarte, evoca las propias experiencias. En mi caso, los capítulos dedicados a Italia y a Turquía han sido los dos que me han transportado a mis días en ambos países, a través de sus olores y sabores, lo cual ha sido altamente gratificante. Si bien he de decir que he echado en falta un capítulo dedicado a Grecia y también más profundización en la cocina del sudeste asiático donde Malasia y Singapur son verdaderos centros gastronómicos de referencia.

Para terminar, me gustaría compartir unas líneas del capítulo sobre Andalucía: "Claudia Roden va más allá y afirma que 'los andaluces son los que mejor saben freír el pescado del mundo', y es posible que tenga razón. Recuerdo una ocasión en que me comí unos buñuelos de bacalao y unas gambas rebozadas en un callejón a espaldas de la plaza de la Constitución de Málaga y, resguardada a la sombra, con una caña de cerveza y una ensalada de tomates bien maduros, tuve la sensación de que la vida poco podía mejorar".