domingo, 28 de octubre de 2018

Menú de Picasso con aperitivos de Ferrán Adrià

Desde el 25 de mayo y el 30 de septiembre de este año se ha podido disfrutar, en el Museu Picasso de Barcelona, de la sorprendente exposición La cocina de Picasso, en la que se hace un recorrido por la obra del genio malagueño con la gastronomía como eje. Aprovechando nuestra escapada a Barcelona del pasado mes de agosto, nos acercamos a verla y, por fin, contamos cómo fue, aprovechando que hace pocos días celebrábamos el cumpleaños del genio malagueño.


Y como aperitivo a la exposición, nos encontramos con la muestra Sapiens, sobre el otro genio, Ferrán Adrià. ¿La conexión? Son dos: la creatividad y la rigurosidad en el trabajo. Picasso fecha toda su obra para facilitar el surgimiento de su labor, lo que tomó como fundamento para el desarrollo de  su creatividad. Esta es la misma base del trabajo del equipo de elBulli, que ha creado la metodología Sapiens, que analiza el sistema funcional de la cocina desde una triple dimensión: creativa, reproductiva y experiencial

En la sala sobre Sapiens se puede observar el minucioso proceso de auditoría al que Ferrán Adrià sometió a toda su labor en elBulli y que es la base del proyecto de la Bullipedia. Nos fascinó cómo el equipo elaboró con plastilina cientos de ingredientes, de cara a poder reproducir con precisión absoluta el montaje de los platos.


La exposición La cocina de Picasso se abre con la explicación del papel de los restaurantes y cafés como lugar de encuentro de las vanguardias. Y continúa presentando el fuerte poder evocador de platos, utensilios y lugares relacionados con la cocina. "Para un creador, el acto de comer y digerir es una metáfora". “Ya no puedo más de este milagro que es el no saber nada en este mundo y no haber aprendido nada sino a querer las cosas y a comérmelas vivas”.

En nueve salas, pasamos de la cocina catalana, con la irrupción del Quatre Gats de Barcelona, a partir de 1899, antes de reconocer la cocina cubista y sus famosos bodegones. Continúa con la sección sobre los utensilios de cocina, que se presentan como objetos que sirven de vehículo de pensamiento, se juega con sus significados en una combinación de metamorfosis, que reafirma la poética de lo cotidiano a través de su faceta más corriente. Un cucharón o un colador son la cabeza de un personaje, con un lenguaje muy surrealista.


Así llegamos a la cocina y penuria en tiempo de guerra: Picasso está en Royan durante la declaración de guerra de septiembre de 1939, se refugió allí un año, donde pintó el café donde pasó tanto tiempo.


En 1940 Picasso llega a Paris donde, durante la ocupación, vivirá refugiado en su estudio de Grands-Augustins; esta situación se manifiesta en su obra: todo aparece de forma caótica. También lo usa como crítica al consumo: “¿Lo ves? También una cacerola puede gritar. Todo puede gritar”. Es la época de Niño con langosta:


Las siguientes salas recogen las series Fruits de mar y De la tierra, del agua y del fuego hasta llegar a las cerámicas, cuyo proceso de creación se recoge en fotografías de Douglas Duncan.


La sala de Las palabras de la cocina nos explica cómo la alimentación y la cocina son el mejor indicador del vínculo permanente entre la creación y la vida.


La lista de la compra es la última sala y, probablemente, la más curiosa e interesante. Procedentes de los Archivos del Museo Picasso de Paris, nos encontramos con un conjunto de notas del tendero, el quesero y el carnicero que nos dan una idea de los alimentos básicos del pintor malagueño. "Pocos alimentos gastronómicos (foie-gras y anguilas ahumadas), muchas verduras (puerros, patatas, espinacas, tomates, zanahorias...), frutas (cerezas, melocotones, plátanos y uvas), carne (redondo de ternera, pollo y pierna de cordero), miel, jalea real, queso, aceitunas, mantequilla y limones. Mucha agua mineral y muy pocas bebidas alcohólicas (vino y cerveza). Y muchas notas en las que figuran 30 días de leche que, junto a los huevos, indican que eran de consumo cotidiano". Este es el Picasso gastronómico e íntimo, que descubrimos gracias a esta exposición.

lunes, 22 de octubre de 2018

La Meancera: una joya gastronómica por descubrir en Las Hurdes

En una de las alquerías de la bucólica comarca de Las Hurdes, siguiendo el trazado sinuoso de la estrecha carretera que conduce hasta ella, se encuentra una pequeña joya de la gastronomía extremeña: La Meancera. Este restaurante, circundado por el impresionante paraje agreste que caracteriza a la geografía jurdana, sorprende por la calidad de su cocina tradicional capitaneada por el chef local que lo regenta, Jorge Crespo.

Los platos elaborados y aderezados con productos tan autóctonos como el pimentón y la salvia o el delicioso aroma a cordero a la brasa que desprende su cocina evocan épocas pasadas. Quizá por eso, para mí, oriunda de aquellas tierras, escribir esta opinión esté siendo igual de gratificante que haber podido catar su menú degustación, en el que la innovación no está reñida con la herencia de los fogones de la cocina de la alta Extremadura.

[El Gasco]

El Gasco, su entorno montuoso y, por supuesto, La Meancera serán los ingredientes perfectos para vivir una experiencia cien por cien extremeña. ¿Comenzamos?

A modo bienvenida y para sofocar el calor extremeño del mes de agosto, nos recibieron con uno de mis alimentos favoritos: el tomate. Y es que cuando el producto es bueno, no se necesita mucho más para poder disfrutar de su sabor. ¡Bueno, sí! Un magnífico aceite de oliva y un buen pimentón de  la vera… El aderezo perfecto para esta rica ensalada.

[Tomate]

Después de refrescarnos con los ingredientes más naturales y apetecibles, dio comienzo el menú degustación. Este se componía de cinco platos y puesto que su piedra angular era la carne, consideramos que lo mejor sería regarlo un vino tinto de la región, concretamente de la Ribera del Guadiana: Paiva Crianza 2015.

[Paiva]

Los dos primeros platos del menú consistían en dos platos fríos: El primero de ellos fue un fresco carpaccio de ternera con virutas de queso de cabra y el segundo, una ternera asada laminada con mojo de pimentón de la vera y balsámico. Dos platos ligeros y sabrosos para ir abriendo boca.

[Carpaccio]
[Ternera]

La combinación de sabores presentes en el plato que se sirvió a continuación, formado por un apetitoso paté de hígado de elaboración casera y por un gustoso mojo de pimentón de la vera, nos sorprendió por su sabrosura y originalidad.

[Paté]

El siguiente plato consistía en una tierna carrillera de ternera aromatizada con hojas de salvia y estofada con una deliciosa salsa de pimentón que potenciaban el sabor de la ya de por sí suculenta carne. ¡Riquísima!

[Carrillera]

El colofón previo al exquisito surtido de postres fue una parrillada con carnes de primera calidad servidas en plato de barro para, así, poder degustarlas en el punto óptimo de asado.

[Parrillada]

Como culmen a este menú redondo, La Meancera propone una magnífica combinación de postres variados de texturas delicadas y que, bocado a bocado, te transportan a la niñez, especialmente por el sabor a chicle Bubbaloo de uno de ellos.

[Postre]

La Meancera es, sin duda, una apuesta gastronómica segura en este lugar de paisajes impresionantes.

.... La autora de este post, Inés Gordo, es colaboradora habitual de Gastroasuntos y viajera impenitente, cuyas experiencias recoge en su blog La patria en mis talones y en su cuenta de Instagram.

domingo, 14 de octubre de 2018

Almijara Casual Bar: Renacimiento

Recordaba con José Andrés Jiménez, chef y propietario de Almijara Casual Bar, que la primera vez que probé los huevos de codorniz fue en este mismo sitio pero hace muchos años. Hoy siguen siendo un icono de su establecimiento, que los mantiene junto a la ensaladilla rusa, el flamenquín, las croquetas, las crestitas o las tostas de palometa, que siguen atrayendo al cliente de toda la vida. Pero, junto a ellos, conviven elaboraciones contemporáneas e internacionales, en un claro ejemplo de ese renacimiento que vive gracias al esfuerzo y la pasión de todo el equipo.


Tras comenzar a los 13 años como camarero, José Andrés se hizo cargo de este emblemático mesón perchelero con aires granadinos y decidió meterse en la cocina y aprender poco a poco, junto a su madre, y dar salida a esas tostas con jamón y huevo de codorniz frito o a las crestitas, como se había hecho durante toda la vida. Y en esa pequeña cocina se fue enamorando del universo gastronómico: las elaboraciones, los productos, las tendencias... Sin formación en hostelería, ha sido a base de trabajo, de cursos, de libros y de "estar rodeado de tantos grandes" cocineros y amigos, con los que comparte y de los que aprende, como se ha ido renovando, metamorfoseando y renaciendo el actual Almijara Casual Bar. Sin pretensiones ni parafernalias, solo con trabajo y ganas.

[Turrón de foie con yogur griego]

Comenzamos con dos de las novedades de la carta de otoño: un turrón de foie con yogur griego: un cremoso y suave foie con una ligera capa de turrón cuyo sabor se contrasta con el yogur griego y frambuesas liofilizadas. La segunda novedad de esta estación es un plato donde el protagonista el el producto: un pil pil de gambones XXL con sus cabezas fritas. Espectacular, lleno de sabor y texturas. De esos platos que merecen invertir un tiempo mojando pan. Tal vez le falta pique, pero claro, a mí me gusta el rock n´roll.

[Gambones XXL al pil pil]

La versión del serranito es verdaderamente sabrosa y sorprendente: rollito de codillo a baja temperatura con toques de mayonesa de pimiento rojo y de pimiento verde con virutas de jamón. Nos cuenta José Andrés que probablemente le incorporen una tercera mayonesa de espárragos verdes, así que habrá que estar atentos y volver a ver cómo evoluciona este serranito.

[Nuestra versión del serranito]

Realmente destacable es el tartar de atún, con un macerado que le aporta un toque cítrico excelente que potencia el sabor del pescado.

[Tartar de atún]

E igualmente sensacional el ceviche de dorada, con todo el sabor y las texturas de este delicioso plato, elaborado según la receta tradicional peruana: la dorada fresca, la cebolla roja, el cilantro, la batata y el maíz --la única licencia que se toman en Almijara es el uso de nuestros 'kikos' de toda la vida-- se integran perfectamente con una leche de tigre en las que la acidez de la lima y el toque de sal son perfectos.

[Ceviche de dorada]

Rematamos la cena con la piña colada de Almijara: gracias al proceso de ósmosis, la piña se ha empapado del ron y se culmina con helado de coco, dando como resultado un postre sabroso, fresco y ligero.

[Piña colada]

Ya hemos comentado en varias ocasiones que la Málaga gastronómica sigue saliendo del centro histórico, los barrios cada vez tienen más que decir y merece mucho la pena ir a Teatinos, a Pedregalejo, a Cerrado de Calderón, al barrio de la Victoria o a El Perchel, como en este caso, para disfrutar de propuestas culinarias de calidad y, sobre todos, plenas de pasión.

lunes, 8 de octubre de 2018

Nos comemos Málaga de la mano de los blogueros e instagrammers (2)

Tras la gran acogida de la entrada Nos comemos Málaga de la mano de los blogueros e instagrammers vemos cumplido nuestro deseo de compartir una segunda parte --¿vendrán más?-- en la que otros compañeros amantes de la gastronomía y de las redes sociales participan en este proyecto colaborativo para compartir sus lugares favoritos para cada ocasión. Por lo tanto, es justo que abramos esta entrada con nuestro agradecimiento a Arantxa, Reme, Fran, Hanni e Inma quienes, además de su generosidad, me consta que se han esforzado para ampliar el ya de por sí riquísimo abanico del primer artículo ya que me han confesado que coincidían en más de una (y de dos, y de tres... me consta) propuestas gastronómicas. Os dejo ya con la segunda entrega de algo que --quién sabe-- quizá sea el germen de una guía gastronómica digital de Málaga... 

Mi debilidad es...
A algunos de nuestros colaboradores les cuesta mucho elegir un restaurante por el que sienten debilidad mientras que otros son capaces de decirnos hasta qué comer: un espeto con una cerveza Victoria en algún chirinquito, la ensalada Tanit de Bahía de Tanit Beach Club (Torre del Mar), la tosta de bacalao ahumado de Casa Antonio (Rincón de la Victoria), el hormigón de Mesón Ibérico o el tartar de atún de la Taberna de Monroy. Entre los que sí tienen clara sus debilidad, nos hablan del restaurante 1870 en Marbella y de la Marisquería El Cateto en Ciudad Jardín.

[Taberna de Monroy]

Mi último descubrimiento...
Seguimos descubriendo rincones gastronómicas de Málaga, como la Cantina Canalla o Niña Bonita --ambos mexicanos, ambos en el Soho-- o el restaurante italiano Da Saveria en El Perchel, que nos definen como "servicio de 10 y todo el sabor de Italia". Nos hablan, cómo no, de La Antxoeta de Pablo Caballero y de su canelón Maruchi, el descubrimiento, o de la ensalada de queso de cabra del Tanit Beach: "es muy fresquita porque lleva helado de mango y muy ligera porque lleva frutas de temporada".

[Niña Bonita]

Merece la pena coger el coche para comer en…
Estamos decubriendo, gracias a estos amigos, una gran cantidad y variedad es restaurantes, bares, bodegas, tabernas, mesones... que no solo están en el centro de Málaga sino en sus barrios, donde cada vez la oferta gastronómica es de más nivel. Pero también queremos saber qué se cuece en la provincia, hasta dónde hay que ir para seguir disfrutando. Atentos al abanico gastronómico-geográfico: Patanegra 57 en Nerja, Retamar en Riogordo, Mum --un restaurante indio de muchos kilates-- en Nerja, el chiringuito Varela en Torre del Mar, La Restinga Beach en Nerja y La Madriguera, en Casabermeja: "un platito de migas o una sopita de picadillo, en pleno invierno, eso es rozar el cielo".

[Patanegra 57]

Ese sitio para una cena romántica...
La fecha seguro que la tenéis clara así que solo os queda elegir el restaurante. Tomad buena nota de estas recomendaciones para triunfar: Restaurante Amador en El Atabal, La Rosa en San Pedro Alcántara, José Carlos García en el Muelle Uno, Restaurante Alexso en el centro y "en una de las mesas junto al balcón" de Yubá, el restaurante del Málaga  Premium Hotel.

[Alexso]

Cuando quiero sorprender a una persona única...
Hay veces en las que nos apetece sorprender a alguien especial: a nuestra pareja, a un amigo  que hace tiempo que no vemos, a esa amiga a quien queremos agradecerle su apoyo. ¡Qué mejor manera de hacer sentir excepcional a esa persona que cenando en La Alvaroteca, en La Sole del Pimpi, en Óleo, en Misuto o el La terraza del Castillo, en Gibralfaro.

[La Sole del Pimpi]

Amigos, buena comida y una larga sobremesa…
Hay pocas sensaciones mejores que quedar para comer con tus amigos y que la sobremesa se alargue. Por cierto, ¿sabíais que la palabra sobremesa no tiene traducción en otros idiomas? Tomarse el postres con un café mientras se juguetea con el corcho de la botella de vino o se recogen las migas de pan, empalmar con las copas, charlas con los camareros o con el chef que sale a saludar. Y hablar, reírse, arreglar el mundo... y planificar un viaje o la siguiente comida. Solo queda elegir el dónde: ¿en Eboka, en el entorno de la catedral o en Almijara Casual Bar de José Andrés Jiménez? ¿En mesón Mariano... de toda la vida o en Lígula en Teatinos?

[La Deriva]

Mi ruta de tapas incluye estos imprescindibles…
Pues como ya comentábamos en la primera parte de esta serie, nos está quedando una ruta de tapas de lo más maja que crece con el Mesón Mariano --donde nos pedimos el atún encebollado--, KGB --y su clásica KGBull--, La Antxoeta, donde probaremos el ya mencionado canelón Maruchi, La Farola de Orellana, Wendy Gamba --donde pediremos unos buñuelos de gambas al pil-pil--, la Taberna Uve Doble --para probar el brioche de cochinillo--, Los Patios de Beatas para el bacalao negro o la flor de alcachofa en Kortxo... Nos acercamos a Los Gatos y Las Merchanas, al Pimpi para ese platito de jamón y a Almijara Casual Bar, a La Reserva, La Cepa, el Cortijo de Pepe y Mesón Lo Güeno. O nos divertiremos en La Tranca, con unos vermuts "aliñaos" antes de comer, escuchando canciones míticas, como mítica empieza a ser la mini burger de Casa Lola... ¡y una ración de Payoyo!

[UveDoble]

Un domingo en familia es sinónimo de…
Para el domingo en familia, tiramos de clásicos: la Venta Galwey --que, por cierto, data de finales del siglo XIX nada menos-- en los Montes de Málaga, el chiringuito Marina Playa en el Rincón de la Victoria, El cobertizo en El Palo, un arroz caldoso en la Venta el Túnel, carne a la brasa en Papulinos o sopa de picadillo y migas en Los Tres Cinco. Elijas lo que elijas, en familia todo saber mejor.

[Venta del Túnel]

Un dulce en… y un helado en…
Cuando la cosa va de dulce, las paradas obligatorias son la Pastelería Don Pedro en Torre del Mar, Julia Bakery en calle Carretería y, por supuesto, la Pastelería Daza, todo un icono. Que lo que nos apetece es un helado: Nonna Helados, Helados Iceberg, Flambé (Rincón de la Victoria) y Lauri son las sugerencias de nuestros blogueros.

[Julia Bakery]

A quien visita Málaga por primera vez lo llevo a…
Y si de clásicos hablábamos más arriba, todos coincidimos en que quien visita nuestra ciudad por primera vez debe conocer El Pimpi, cenar unas gambas al pil-pil en en El Pimpi Florida y conocer sus memorables noches, probar un espeto de sardinas en el chiringuito Varela (Torre del Mar) o en el Juanito Juan o en el Hermanos Muñoz, ambos en El Palo, o acudir a la llamada de las tapas de la pared de los ilustres de KGB, un clásico moderno.

[KGB]

Nunca me defrauda…
A veces tenemos que elegir de última hora, tomar una decisión rápida... ¿dónde vamos a comer? ¡No tenemos reserva! ¿Les gustará a todos? Y las miradas se vuelven hacia nosotros... ¡hay que improvisar! O tal vez no... jugamos sobre seguro: a nuestros blogueros e instagrammers nunca les defrauda Almijara Casual Bar, Jalar Casual Restaurante, Matiz, Eboka, el gallego Candamil, el flamenquin de Bodeguita El Gallo o la carne a la piedra de La Paloma, acompañada siempre de patata asada.

[Jalar Casual]

Esa ocasión especial merece una cena en…
Coincidimos con nuestros amigos en los lugares especiales que han elegido para es ocasión única: Alexso, La Antxoeta y Yubá en Málaga y El Lago en Marbella, ahí es nada.

[Yubá]

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Queremos agradecer a los amigos que han colaborado en esta entrada con sus sugerencias.

Arantxa López
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lunes, 1 de octubre de 2018

Last Monkey, sabores asiáticos a ritmo de hip hop

Last Monkey es un local pequeño --calculo capacidad para unos treinta comensales-- y una cocina pequeña para unos platos grandes, muy grandes, de cocina fusión asiática llenos de creatividad y buen criterio, de los que es responsable el chef italiano Stefano Mazza. Platos que tienen una basa china, coreana, tailandesa o japonesa que se enriquecen con toques mediterráneos o indios, en el barrio barcelonés de Sant Antoni.

[Last Monkey]

Abierto hace año y medio, el espacio es, además de reducido, acogedor dentro de lo urbano y se reconocen guiños a lo asiático. Todo el techo es recorrido por un neón amarillo que serpentea por todo el espacio y acaba anudado sobre la última mesa.

Podemos optar por la carta o por el menú del día --compuesto de aperitivo, entrante y principal--, que recoge prácticamente todos los platos que ofrecen. Nosotros, para tres personas, elegimos dos menús que completamos con un par de platos que queríamos probar. Con el calor que hacía, la limonada con jengibre fue una gran elección (tal vez escaso de jengibre) para abrir boca.

[Carta]
[Menú del día]
[Limonada de lima y jengibre]

Aperitivos
Los dos aperitivos del menú son una mini sopita --caldo de carne, tofu y cebolleta tierna con un punto picante-- y un kimchi de pepino --probablemnte el plato más tradicional, menos fusionado, de la carta--. Muy ricos.

[Kimchi de pepino]
[Mini siopita]

Entrantes
Como plato fuera del menú, elegimos una fresca y sabrosa ensalada cremosa de aguacate y quinoa roja con tomate y una vinagreta de yuzu. Da más la sensación de estar comiendo una ensaladilla, por la untuosidad.

La berenjena confit es la estrella del restaurante: confitada en aceite y soja, el toque de la salsa sweet chili acaba de coronarla. El tercer entrante fue un wonton abierto con mejillones escabechados, con una base de sofrito y mayonesa de sésamo tostado.

[Ensalada cremosa de aguacate y quinoa roja]
[Berenjena confit]
[Wonton abierto con mejillones escabechados]

Principales
Como principales, un espectacular tartar coreano de vaca vieja, con pera china, soja, jengibre y pasta de chili gochujang, condimento coreano delicioso; el Monkey "Mapo" Tofu: tofu tierno con una suerte de salsa bolognesa especiada al estilo sichuan con chalota crujiente, con el imprescindible complemento del arroz al vapor; y terminamos con unos gyozzellini "funghi porcini", donde se une la pasión asiática y los orígenes italianos del chef en estos tortellini-gyoza frescos de ceps y parmesano con soja coreana fermentada y mayo de kimchi.

[Tartar coreano de vaca vieja]
[Monkey "Mapo" Tofu]
[Gyozzellini funghi porcini]

Un espacio divertido y urbano en el que dejarse sorprender a ritmo de hip hop por las propuestas del chef en las que vuelca su pasión y su conocimiento por las cocinas asiáticas.