sábado, 26 de septiembre de 2015

Cinco maridajes con arte

Me subo a la estela del Día Mundial del Turismo para compartir esta idea que hace tiempo vengo maquinando y preparando: un maridaje entre algunos de los museos de Málaga y su gastronomía. Estas propuestas responden a una pregunta no formulada: Ahora que hemos salido de este museo, ¿dónde vamos a comer? Esto es un mero divertimento, en su segunda acepción, y como tal espero que lo tomes, querido lector. Si además, te animas a hacerme caso en alguna de las propuestas y la disfrutas, me alegraré enormemente y espero tu comentario.

Museo Picasso + Souvi
El Museo Picasso Málaga comenzó, hace ya más de una década, la metamorfosis artística y cultural que ha sacudido a la capital de la Costa del Sol y es por ello por lo que ocupa el primer lugar en esta curiosa lista.

Pablo Picasso, durante toda vida, se empeñó en buscar nuevas formas de expresión y trató permanentemente de entender y reescribir la tradición artística con un nuevo lenguaje (pensemos en sus versiones de Velázquez, David o Rubens, entre otros). La pinacoteca es, precisamente, una fusión de ambos elementos: las obras del artista malagueño se disfrutan en el Palacio de Buenavista del siglo XVI.

Proponemos un maridaje con otro genio creador, Álvaro Souvirón, con una trayectoria que lo ha llevado a las cocinas de Palocortado o El Celler de Can Roca, entre otras, antes de abrir Souvi, establecimiento que a mí, personalmente, me tiene cautivado. En su tapería gastronómica es imprescindible el coulant de patata trufada con foei y helado de boletus. Quienes me conocen saben que es el primer lugar al que llevo a los visitantes a mi ciudad y no ha habido ocasión en la que haya salido por la puerta grande. Su pisto con Torta del Casar y jamón ibérico es otro de mis favoritos en una carta en la que no sobra nada.

[Museo Picasso Málaga]
[Coulant de patata trufada con foei y helado de boletus, Souvi]

Centre Pompidou + José Carlos García
Continuamos con el Centre Pompidou Málaga, la última pinacoteca en llegar a la capital, que ha aterrizado en el cubo del Muelle Uno con el sello de calidad de su madre parisina y con una buena colección en la que destacan obras de Frida Kahlo, Chagall, Picasso, Miró, Giacometti, Magritte, Léger o Bacon, entre otros.

Esta referencia en el arte contemporáneo exige un homónimo en esta lista y qué mejor que decantarse por un restaurante vecino que, además, está ubicado en una suerte de cubo de estética minimalista y cuidada y que es la luz que ilumina a la cocina malagueña, como su otra vecina, la farola. Hablamos del Restaurante José Carlos García, única estrella Michelín de Málaga capital. Las obras de arte se llaman tiradito cítricos y mostaza, ostra con jamón, polvorón de pipas de girasol, mollejas de ternera glaseadas, arroz salvaje y pico de gallo, con espacio para el gazpachuelo malagueño y las sardinas-miso andaluz.

[Centre Pompidou Málaga]
[Polvorones de pipas de girasol, Restaurante José Carlos García]

Museo Estatal Ruso + Sollo
La primera sede occidental del Museo Hermitage de San Petesburgo llegó a Málaga con escasos días de diferencia con el Centre Pompidou. Anualmente se irá renovando la colección con obra elegidas de entre las más de 400.000 que componen el museo de la segunda ciudad rusa. Desde iconos del siglo XIV hasta el arte vanguardista rusa, para dar a conocer el desconocido arte de los zares.

Y si la Colección del Museo Ruso es una ventana a la que asomarse a Rusia, qué mejor que vincularlo con uno de sus productos de referencia: el caviar. Y si de caviar hablamos, es indispensable disfrutar de las excelencias de Diego Gallegos y sus propuestas en Sollo, que giran en torno al esturión y a sus posibilidades, combinadas con una gran cantidad de productos locales como el mango, la miel, etc.

[Museo Estatal Ruso de Málaga]
[Macaron con caviar de esturión, en Sollo]

Museo Carmen Thyssen + Venta del Túnel
Un palacio del siglo XVI, el Palacio de Villalón; uno de los enclaves más señeros de la ciudad, calle Compañía a escasos metros de la Plaza de la Constitución; casi trescientas obras que hacen un recorrido por el arte español, con especial atención al andaluz, desde el siglo XIX. Es el Museo Carmen Thyssen de Málaga: romanticismo, costumbrismo, naturalismo...

Romanticismo, costumbrismo, naturalismo... parecen llevarnos inevitablemente a la tradición más profunda que, en Málaga, tiene un nombre: la Venta del Túnel. Empezamos con una ración de ese exquisito queso curado y otra del no menos delicioso lomo en manteca. Y como plato estrella, el arroz caldoso, un imprescindible de la gastronomía local. Un maridaje con tradición.

[Museo Carmen Thyssen]
[Arroz caldoso, en la Vental de Túnel]

Museo de Artes y Costumbres Populares + El litoral
Este fue el primer museo que yo visité. Probablemente en una visita escolar o de la mano de mi tía, gran aficionada al mundo del arte y la cultura. El Museo Unicaja de Artes y Costumbres Populares recoge y presenta, desde una perspectiva etnográfica, las costumbres de Málaga y su provincia, organizadas en las 18 salas que recrean espacios ambientados en dichas tradiciones.

Y si de artes y tradiciones se trata, es turno del boquerones fritos y los espetos de sardina, de la ensaladilla malagueña y las coquinas, de las berenjenas con miel de caña y el adobo de pintarroja. Vamos a las playas de Málaga a oler la madera que se quema en las barquitas donde las sardinas, los jureles o los calamares espetados se hacen a fuego lento para nuestro deleite. Desde las playas de el Palo hasta las de Sacaba. Allí, donde la ciudad s'acaba, nos sentamos a la mesa de El litoral, en la misma arena de la playa, a disfrutar del arte de la pesca y de la popular tradición del pescaíto malagueño.

[Museo de Artes y Costumbres Populares]
[Espetos de sardinas, en El litoral]


3 comentarios:

  1. Un post muy original. ¡Enhorabuena! Mientras leía tu referencia a la Venta del Túnel se me ha saltado una lágrima pensando en ese arroz y viendo esa olla. Para mí uno de los mejores arroces de Málaga junto con los del antiguo "Entremares" (una pena que haya cambiado de dueños y de tipo de comida) en la Playa del Deo en el Palo.

    Espero, con impaciencia, el día en que dediques un post a las ventas de los Montes de Málaga.

    Saludos

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  2. Gracias por tu comentario, Juanjo. Igual que Napoleón dijo aquello de "París bien merece una misa", al hilo de tu última sugerencia, te digo que "el plato de los montes bien merece una entrada". Un abrazo.

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  3. Una entrada con mucho arte ;)

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