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viernes, 7 de octubre de 2022

Las adictivas galletas americanas de Cookie York

Hace poco más de un año Alex y Daniel, suecos de origen iraní, llegaron a Málaga para estudiar español. Alex ya tenía algunos conocimientos de la lengua, que había utilizado con frecuencia en su trabajo como asistente de vuelo; Daniel, por su parte, llegó sin hablar nada de español. "Hola" y "gracias" eran las únicas palabra que conformaban su repertorio. En Suecia había trabajado en una óptica. 

[Alex y Daniel en su establecimiento Cookie York]

Tras varios meses de curso intensivo --con 20 horas por semana, todos los días-- en las clases de Enforex, en calle Carretería, se les fue despertando el gusanillo emprendedor. Primero pensaron en abrir una heladería; luego tuvieron la oportunidad de hacerse cargo de un bar que se traspasaba... pero, aprovechando la experiencia que tenían en una cafetería que tuvieron en Gotemburgo, optaron por un negocio parecido. A Alex siempre le había gustado hacer dulces y pensaron que una tienda de galletas americanas podría ser algo novedoso en la ciudad y atractivo para malagueños y visitantes. 


A finales de julio de este año, en el número 6 de la céntrica calle Ollerías, a escasos metros de su escuela de español, abrió las puertas Cookie York, ofreciendo galletas de estilo americano y café. A las siete de la mañana, a medida que te acercas a la coqueta tienda, ya se huele cómo se están horneando las galletas.


El lugar es tan pequeño como acogedor, con una decoración de estilo americano industrial y llena de pequeños detalles, que hacen que se activen todos los sentidos. Por unidades (1,80 €), en cajas de seis (7,50 €), con un café (2,50 €) o su más reciente propuesta: cajitas de mini galletas (4,50 €, 15 unidades), las opciones son múltiples.


Apasionados de los dulces y autodidactas, cada día preparan las galletas cuyos sabores van variando. Comenzaron con algunos clásicos: chips de chocolate, pistachos, nueces de pecán, Nutella... pero han ido incrementando la variedad hasta el punto de que el día de nuestra última visita tras las vitrinas nos encontramos cerca de una veintena de sabores: Milka; chocolate blanco, arándanos y nueces de macadamia; manzana y canela; fresa y chocolate; triple chocolate; cacahuetes; Oreo; chocolate blanco... 

Pero es que no acaba ahí el repertorio: Lotus; té matcha y chocolate blanco; Raffaello y coco; jengibre y canela; nueces y papaya; cookie Nutella brownie, caramelo... 



No dejéis de probarlas, seguro que hay una para ti aunque, eso sí, te advertimos que producen adicción. 

lunes, 12 de marzo de 2018

Una foodie australiana. Alquimista Coffee Lab, de Honduras a Sevilla taza en mano (2)

Cuando conocí a Mariela, el sueño aún no era una realidad pero, si damos un saldo al presente, Alquimista ha salido adelante, es un próspero negocio y el sueño va camino de hacerse realidad. Con unos comienzos humildes a base de degustaciones de café, tuestes a medida para el paladar de sus clientes, teniendo sus productos disponibles en varios locales del centro y alrededores de Sevilla hasta la llegada de la apertura de Alquimista Coffee Lab en Mairena de Aljarafe el pasado mes de diciembre de 2017.


Además del café, ofrecen un menú sencillo pero fresco y de alta calidad, para desayunos y meriendas y a un precio excelente: con tostadas comenzando a partir de 1,50 euros y tostadas especiales a 2,50 euros. Mi favorito es la tostada de de aguacate con huevo poché. Todo artesano, incluidos los pasteles y tartas.

[Tartas caseras]
[Tostadas con aguacate y huevo poché]
[Tostadas con tomate]
[Tostadas con hummus]

Para aquellos que no son bebedores de café, hay una gran selección de tés producidos localmente: La del té.

[La del té]

En este punto, debo confesar que no soy realmente una bebedora de café, sin embargo, después de pasar tiempo con Mariela, descubrí que en su proyecto hay mucho más que en las ofertas estándar: por ejemplo, el espresso tradicional, el cortado, el latte o el americano que todos conocemos y que todos se ofrecen en Alquimista, pero Alquimista ofrece otros métodos de preparación del café. El equipo puede mostrarle un buen puñado de métodos para realmente inspirarnos e incitarnos a tomar más café.

Pero, ¿quién necesita una excusa para tomar más café? Aquí comparamos los diferentes métodos que se ofrecen en Alquimista. Recuerda que Alquimista tuesta y muele su café para llevarlo a casa.

Goteo inteligente
El dispositivo es una combinación de filtro e inmersión. Tiene una válvula en la parte inferior. Se sumerge por completo el café molido en agua para que la extracción tenga lugar. Luego, cuando esté listo, se abre la válvula y el café se filtrará, generalmente para una sola taza. En términos de tamaño de molido, tiene una configuración medio-gruesa.

Chemex
El Chemex es un show-stopper: a diferencia de muchos otros métodos, con este sistema puede elaborar hasta ocho tazas a la vez. Los filtros son mucho más gruesos lo que evita que pase mucho aceite de la taza final, llegando a un café muy limpio.



Aeropress
Ligero y portátil, ideal para llevar. Elaboración completa, con espacio para experimentar. Puedes usarlo de dos maneras: tradicional o invertida. El café se empapa durante tres minutos y medio --dependiendo del muele y la fuerza escogidas--, se fuerza a través de un filtro presionando el émbolo a través del tubo para dar como resultado una bebida fácil y con mucho cuerpo.

Sifón Vac Pot
¡Esta técnica de elaboración te hará sentir como un científico! Mezcla las tecnologías de inmersión y de filtro, presenta una llama viva, varias cámaras de vidrio y el poder de la ciencia. Produce una taza con cuerpo pero clara. Si tienes tiempo, amas el café con cuerpo y la claridad, inténtalo con este método.

Hario V60
Es un dispositivo muy popular de vertido/goteo. Ofrece consistencia y un perfil de sabor limpio. Fácil para la experimentación con parámetros de extracción, como la temperatura del agua, el tamaño del  molido y la relación café/agua. Usa un tamaño de molido de medio a fino, después de dejar que florezca, vierta agua en círculos concéntricos directamente sobre la base del café. Si estás interesado en experimentar y eres de los que aceptas los desafíos, prueba este sistema. Simple, limpio, accesible. Si solo estás introduciéndote en el mundo del café, la preparación por goteo es un excelente lugar para comenzar.


La próxima vez que visites Sevilla, asegúrate de pedir tu mezcla de café preferido y molido por el equipo de Alquimista. Síguelos en Instagram y Facebook.

Si no puede llegar a Aljarafe cuendo estés en la ciudad, detente en alguno de los locales --cada vez más grandes.. en el centro de Sevilla.

Dónde se puede tomar café de Alquimista.

  • Beir Kraft. Calle Correduría, 35. Sevilla.
  • Fábrica de cerveza Río Azul. Calle Lana, 6. Sevilla.
  • La Mundana. Avenida de las Erillas, 6. Camas, Sevilla.
  • Cafetería La Merced. Paseo de la Independencia, 59. Huelva.



Dónde se puede comprar café de Alquimista.

  • Directamente en Alquimista, por teléfono o por e-mail. En la tienda online de su web.
  • Alquimista Coffee Lab. Avenida San Juan Palomares 5, Local 4b. Mairena de Aljarafe, Sevilla.
  • Casa Orzáez. Avenida de Cádiz, 13. Sevilla.
  • Picnic Panes Artesanos. Calle Virgen del Valle, 42. Sevilla.
  • Suomi en Finlandia. Es una venta sin ánimo de lucro en los mercados. Próximamentese distribuirá en el país con la mayor tasa de consumo de café. ¡Están locos por el café en Finlandia y no pueden obtener suficiente café especial!

miércoles, 7 de marzo de 2018

Una foodie australiana. Alquimista Coffee Lab, de Honduras a Sevilla taza en mano (1)

Como probablemente ya sabes, soy de Melbourne, Australia. Para nosotros, el café es vida y la mayoría de la gente está obsesionada con tomar café únicamente en su lugar favorito. En España, habitualmente las palabras 'buen' y 'café' no suelen ir de la mano... Tal vez si vives en Barcelona o en Madrid sea posible encontrar cafeterías con encanto, incluso algunas con baristas que han sido formados en el extranjero y se divierten, en estos días, sirviendo café y bollos con su barba larga y sus tatuajes. Pero aquí en Sevilla, la cultura del café todavía está dando sus primeros pasos. Muchos de mis amigos de Australia, cuando vienen de visita, me preguntan dónde ir para tomar una buena taza de café y, aunque hay más de 1700 bares de tapas en Sevilla, no muchos hacen interesantes tazas de café... al menos hasta ahora.


Recientemente conocí a una mujer de la forma más curiosa: estaba volando a casa, a Melbourne, con escala en Barcelona, cuando comencé a hablar con Mariela, una hondureña que estaba viviendo y comenzando su propio negocio de café en Sevilla, mi hogar durante el último año. Fue por azar sí, pero el universo suplicaba que nos encontráramos. La historia de Mariela es diferente a la de cualquier otro extranjero que viva en España... pásate por Alquimista, pide una taza de café y que te cuente su historia...

Su equipo y ella decidieron a principios de 2017 que querían traer café a Sevilla: no solo hacer un buen café, sino traer variedades de cafés haciendo comercio directo con los agricultores en Honduras y tostarlo. Desde entonces, la idea se ha ampliado y ofrecen más de doce variedades y mezclas de granos diferentes. Este equipo ofrece un excelente servicio y café de la más alta calidad que se puede rastrear hasta la fuente del propio grano.


El equipo de Alquimista Coffee Lab está formado por Mariela y Sergio, ambos con mucha formación y y experiencia, tanto dentro como fuera del negocio del café, que es una cosa que estoy segura que los sitúa en una liga diferente.

Mariela asistió a un curso práctico en la escuela El Alabardero en Sevilla. Ha trabajado como gerente y cocinera en restaurantes en Alabama, Vermont y California (Estados Unidos). Además de trabajar para la conocida marca de café Mr. Espresso durante dos años en ventas. Encontró allí su pasión y regresó a sus raíces: viajó a Honduras para dar talleres de cocina en comunidades cafeteras y organizó una recaudación de fondos en San Francisco hasta conseguir suficiente dinero para construir una cocina comunitaria en esa misma comunidad en Honduras. Es estudiante de primer grado, una certificación de gran reputación en la industria del café. El precio que los productores reciben de los mercados depende en gran medida de estos Q graders, que prueban el café en origen, ya que son quienes califican los cultivos de café, dando una puntuación de 0 a 100. Cuanto mayor sea el puntaje, mayor será el precio.



Sergio, por su parte, es un ingeniero de software apasionado por el café y los vuelos, posee  licencia de piloto comercial no utilizada en su totalidad. Cofundó una compañía de tecnología en San Francisco pero decidió regresar a Mairena del Aljarafe (Sevilla), donde se crió, con su familia para, entre otras cosas, lanzar el negocio del café, ya que vio que había una brecha en el mercado, teniendo en cuenta lo que solía beber mientras estaba en España y lo que había probado en el extranjero. Ahora ayuda con el negocio en línea, el marketing, la contabilidad y la reutilización del café molido. Se unió a Alquimista en el programa gound to ground, siendo el único miembro en España. El programa de trazabilidad en el que trabaja, agrega códigos QR a las bolsas de café para que el consumidor pueda conocer al tostador y al productor.

jueves, 21 de abril de 2016

Los pastéis de Belém y la promesa de volver siempre a Lisboa

Probar los pastéis de Belém en la emblemática cafetería que, desde 1837, deleita tanto a los lisboetas como a los visitantes, es algo imprescindible para cualquier amante, no digo de la gastronomía, sido del sabor. He ido varias veces a la capital portuguesa y, además de la Plaza del Comercio, la Torre de Belém y el Monasterios de los Jerónimos, el cuarto elemento de este póker de imprescindibles es la desayuno (y la compra) de los pasteles de Belém.

[Monasterio de los Jerónimos]

Como tantas veces ha ocurrido en la historia, el hecho de que tengamos la posibilidad de deleitarnos con estos pastelitos es consecuencia de la casualidad. En la segunda década del siglo XIX, a consecuencia de la Revolución Liberal, todos los conventos tuvieron que cerrar y tanto el clero como las personas que trabajaban para ellos, perdieron sus trabajos. Una de esas personas, para sobrevivir, empezó a elaborar y producir unos pastelitos que vendía en una pequeña tienda próxima a una refinería de caña de azúcar. Era 1834.


La receta ha sido transmitida, desde hace casi dos siglos, de generación en generación, y pocas personas son las que conocen lo que ocurre en el Taller del Secreto, donde a diario se crean artesanalmente estas maravillas.

[Pastéis de Belém]

Los pasteles de Belém tienen una base de finísimo hojaldre que, a modo de tartaleta o cuenco, tienen un relleno de pasta y crema de yema de huevo y azúcar. La parte de arriba tiene un toque quemado que la endurece ligeramente. El pastel se remata con canela y azúcar glass.

[Los pasteles con la canela y el azúcar glass]

En nuestra última visita decidimos darnos un homenaje con dos pasteles de Belém, un bolo de arroz y un café con leche para desayunar. En tu próxima visita, te recomiendo que hagas lo mismo.

[El homenaje]

No olvides comprar un par de cajas para, llegado a casa, sentarte junto a la ventana y, escuchando un fado, alargar el sabor de Lisboa que, a buen seguro, te habrá atrapado para siempre. Cierra los ojos, deja que tu paladar vuelva a reconocer el hojaldre, la crema y la canela... entonces te prometerás volver a Lisboa... aunque solo sea por volver a comer los pastéis de Belém.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Con los cinco sentidos en el desayuno del bar

"El café, en el bar", han repetido mis tías toda su vida hasta el punto de convencerme. Ahora soy un orgulloso miembro del reducido grupo de elegidos que entre las ocho y las ocho y media de la mañana de todos los días se miran las caras somnolientas, comentan noticias, compran el cupón de los ciegos, se gastan bromas... soy un parroquiano de La Purísima.

Málaga. Barrio pesquero de Pedregalejo, ocho de la mañana de cualquier día laborable. Atiendo mi ineludible cita con el sombra doble con un poquito de leche fría de Farid y el pitufo de queso y tomate de Karim, hermanos gemelos y residentes en Málaga.

Oído y tacto
El café en el bar tiene sonidos exclusivos. El que más me entusiasma: el tintineo de las cucharillas en el vaso creando un minitornado cuyo propósito es que el azúcar se diluya en el líquido caliente. Pero también el de vasos, tazas y platos chocando al ser puestos a secar en una pila sobre la máquina de café. De fondo, otros ruidos imperceptibles pero reconocibles y necesarios: los murmullos, las noticias de la tele, la música de la máquina tragaperras, el arrastrar de sillas, los golpecitos del salero contra la mesa, el grano de café moliéndose...

El café en el bar tiene su tacto. El papel rugoso de la prensa diaria, el vaso de café caliente que se agarra con las dos manos en las mañanas verdaderamente frías, las aristas del pan tostado que pincha sin hacer daño, la lisa y permanentemente limpia barra metálica, la servilleta tiesa del Gracias por su visita, la botella de aceite de oliva que se resbala entre los dedos mientras cumple su función...



Gusto, vista y olfato
El café en el bar tiene su sabor propio, distinto a cualquier café. El sabor del café de bar no se puede comparar con el de la cafetera eléctrica, con el de la Nespresso, con el de la Melitta... y ni mucho menos con el de Starbucks. El café del bar sabe a café de bar.



El café en el bar tiene su imagen, y mucho más en Málaga, donde por el color identificamos la cantidad de café y de leche con aproximada e infalible exactitud. La espuma, el vaso pequeño o el vaso largo... pero, sobre todo, el espectro cromático de los pitufos: el amarillo de la mantequilla, el ocre del aceite de oliva, el anaranjado de la zurrapa, en naranja del chorizo, los tonos de rojo del tomate, el jamón, el salchichón, los rosáceos del pavo o la mortadela, los marrones del lomo... y tantos otros. Chistorra, huevo frito, beicon, caballa en aceite, sobrasada, jamón cocido... el arco iris del sabor matutino.



El café en el bar tiene sus aromas. Y de entre todos los aromas, uno. El aroma. El del café recién molido. Y cuando esta pregunta: "Farid, ¿hoy hay lomo?" tiene respuesta afirmativa, un aroma de 10 se incorpora al bar. Lo imprevisible de lo que quiere cada cliente (cada parroquiano, perdón) hace que los aromas sean sorprendentes. "¿Quién ha pedido un pitufo de huevo, filetito adobado y mojo picón?" "Uff... ¡cómo huele! Y vaya pinta... mañana lo pido yo". Pero nada más decirlo, sé no es verdad. Al día siguiente, al llegar a La Purísima, pediré el sombra doble con un poquito de leche fría de Farid y el pitufo de queso y tomate de Karim,

domingo, 16 de agosto de 2015

Desayunar en Málaga

Fue don José Prado quien, allá por los años 50 del siglo XX, decidió bautizar los cafés en función de la proporción de café y leche. Desde entonces, la nube, el sombra, el corto, el mitad o el largo son una de las señas de identidad de la ciudad.

[Cómo se pide el café en Málaga. Café Central, Plaza de la Constitución]

Me gustaría resaltar que no es algo que pertenezca al anecdotario histórico de la ciudad ni una curiosidad en desuso; tampoco es algo que ha quedado circunscrito al Café Central, donde nació. No. Es una tradición que tiene un origen histórico reconocido y perfectamente datado y que, día a día, se refuerza. Los camareros toman sus comandas con esta denominación, el cliente pide el café que quiere con estos nombres... raramente un malagueño pedirá un café con leche. Siempre en vaso pequeño... si lo quieres en vaso grande, pide un sombra doble o un mitad doble. Y el café expreso, en Málaga, se llama crema.

[Pitufo con aceite y tomate en el Café La Purísima, en el barrio de Pedregalejo]

Y con el café, un pitufo. En Málaga se llama pitufo a un bollito de pan pequeño, haciendo referencia a esos pequeños personajes azules de dibujos animados. Otra alternativa es el mollete, de la zona de Archidona y Antequera, más grande y de miga más blanda que el pitufo. ¡Mitad doble y pitufo con aceite! ¡Sombra y pitufo mixto! ¡Una nube doble, un mitad pequeños, un pitufo con mantequilla y un mollete con aceite!


[La torta loca, típica de Málaga]

El que opta por el dulce para el desayuno tiene en Málaga una torta tremendamente popular y exclusiva de nuestra provincia: la loca. De forma circular, tiene dos capas de hojaldre con crema pastelera entre ambas capas. Arriba, un glaseado de yema y una guinda. Una delicia que te vuelve loco, de ahí el nombre, probablemente.

[Chocolate con churros en el emblemático Café Aranda]

No olvidemos que estamos en España y el chocolate con churros siempre es una alternativa a tener en cuenta. En Málaga, hablar de chocolate con churros es hablar de Casa Aranda, del Café Madrid, de la churrería de calle Jaboneros o del quiosco de Eugenio Gross, entre otros. Pero también en los últimos años se están recuperando los tejeringos, los churros elaborados al modo tradicional malagueño, que fueron cayendo en el olvido por otras formas como las porras o los churros madrileños.