martes, 10 de enero de 2017

Aire Gastrobar: elegancia, creatividad, buen hacer y proximidad

Pepo Frade es malagueño y ejerce de ello en Aire Gastrobar, su versátil propuesta gastronómica que, en la elegante avenida de Príes --en la malagueña zona de la plaza de toros de La Malagueta y a escasos metros del Cementerio Inglés-- divide el local en dos espacios: el gastrobar (planta baja y terraza) y el restaurante (primera planta).

Aire Gastrobar está enclavado en un histórico edificio de principios del siglo XX, las dos zonas del gastrobar son muy acogedoras y cómodas. Decoración sobria, mesas pequeñas, asientos confortables y un servicio excelente, simpatiquísimos, atentos y aportando, siempre que es necesario, la información que necesita el comensal.

[Aire Gastrobar]
[Exterior y terraza]
[Sala del gastrobar]

La carta --amplia, pero sin llegar a abrumar--,  se divide en Para untar, Picoteo, En pan, Nuestras ensaladas, Sabores de siempre, Cuchara, Nuestros sabores del mar, Nuestras carnes y Para los golosos. En total unos cuarenta platos, en los que se combinan clásicos --jamón de bellota, tabla de quesos-- y platos de toda la vida --salmorejo, ajo blanco, flamenquín-- con platos creativos --falso pionono, torta malagueña, campero aire-- e interesantes toques de fusión --minikebab de presa ibérica, ensalada de pollo tandori, magret de pato con verduritas Thai.

Y algo más que hace justicia al comienzo de este post: hay mucho de Málaga, en los productos --pasas, mango y aguacate de la Axarquía, almendras, salchichón de Málaga, vino dulce, quesos locales o naranjas cachorreñas-- y en la inspiración --la torta loca, la torta de aceite o el campero.

Picoteo
Comenzamos con dos bocados sorprendentes y divertidos. El primero, un falso pionono que, en aparienciea es exactamente igual al dulce granadino pero cuyo bizcocho está relleno de chorizo y crema de queso, con miel de caña de Frigiliana y culminado por yema curada. La combinación de sabores es delicada y muy acertado el contraste dulce-salado.

[Falso pionono]

De Granada nos acercamos a Málaga para disfrutar de la loca malagueña. Otro trampantojo inspirado en un dulce que se transforma en un snack salado. En este caso, ni crema pastelera ni guinda, sino crema templada de txangurro y pimiento. La estructura es idéntica al original, con capas de fino hojandre (que, dicho sea de paso, ya quisieran las locas que se venden en algunas pastelerías).

[La Loca Malagueña]

La rusa
La ensaladilla rusa es uno de los platos que me gusta probar en todos los bares y restaurantes a los que voy. Siempre igual, siempre diferente. Es una de esas recetas con las que se puede jugar y cuyos límites son, al mismo tiempo, lo suficientemente flexibles como rígidos. La rusa de Pepo tiene cebolla --buen punto de debate, como con la tortilla de patatas--, la textura es suave (pero no es una mousse, como en otros casos) y se ve culminada por una gamba blanca, flores comestibles y un crujiente de patata morada. Una rusa top.

[Ensaladilla rusa con gambas]

Por partida doble
Como queríamos probar algo de la carta de pescado y también algo de la de carne pero no queríamos nada muy pesado, optamos por dos tartares... a cual mejor, todo sea dicho. Comenzamos por un tartar dos salmones con aguacate de la Axarquía. Salmón fresco y salmón ahumado, aguacate sabroso, aliño con puntos cítricos y picantes muy interesante y decoración de cebolla dulce crujiente. Solo pedimos media ración y nos supo a poco.

[Tartar dos salmones y aguacate de la Axarquía]

Y de la carta de carnes aceptamos la sugerencia de la camarera, quien nos recomendó el steak tartar al estilo Aire de solomillo Angus con muselina de trufa (en lugar de la habitual yema). Como en el caso del tartar de salmón y aguacate, este steak tartar tiene un toque picante --pimienta negra, probablemente-- que, junto a la muselina de trufa le da mucha personalidad al conjunto.

[Steak tartar al estilo aire de solomillo Angus
con muselina de trufas]

Amargo punto final
El punto final que escogimos fue amargo, más que dulce: el de las naranjas cachorreñas del postre Málaga: en copa de cóctel, una base de torta de aceite al aroma de Frantoio con dulce de las naranjas cachorreñas, cubierta por una delicada espuma de vino de Málaga.

[Málaga]

En Aire Gastrobar, Pepo Frade y su equipo hacen un trabajo excelente en la cocina y en la sala. El resultado es una experiencia divertida y llena de sorpresas, muy buenas elaboraciones en las que las técnicas tienen mucho sentido, una encomiable defensa de los productos locales y los sabores tradicionales sin obviar la creatividad. Uno se queda con ganas de seguir probando platos de la carta por lo que, no cabe duda, volveremos.

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