martes, 14 de junio de 2016

Bi Won, a Corea vía Londres

Viajamos a Londres, una de las capitales del mundo y, para mí, la ciudad más apasionante de Europa. Estamos en Bloomsbury, paseando por sus calles --tan británicas ellas-- para llegar al British Museum y quedarnos boquiabiertos una vez más (da igual cuántas veces vayamos, la impresión es siempre la misma) al recorrer las salas llenas de milenios de historia. Al salir volvemos a callejear. Hace frío, es verdad. Llueve, sí, constantemente. Encogemos los hombros, nos levantamos las solapas, hundimos la cabeza en la bufanda. Es momento de entrar en calor y hemos elegido disfrutar de la cocina coreana en Bi Won.

Qué mejor que empezar con una sopa: doenjang guk, una sabrosa sopa --parecida a la sopa de miso japonesa-- con col y una pasta de soja fermentada (doenjang).

[Doenjang guk]

Seguimos con japchae, fideos de boniato con verduras (zanahoria, cebolla...), setas, carne de ternera, aceite de sésamo y salsa de soja. Estos fideos son los preferidos en la cocina coreana, mientras que los de trigo (udon, ramen, somen...) son más populares en Japón y los de arroz y huevo en China.

[Japchae]

Continuamos con un plato frío que, a primera vista recuerda el steak tartare, pero cuyo sabor es más dulce ya que el yukhoe se condimenta con salsa de soja, sal, aceite de sésamo, pimienta negra y... ¡azúcar! He de confesar que no es de mis favoritos ya que, probablemente por una cuestión cultural, me es complicado aceptar lo dulce en este tipo de plato... al menos después de haberlo comido una sola vez.

[Yukhoe]

Seguimos con uno de mis platos favoritos porque combina la sencillez de su elaboración, un sabor y un juego de texturas exquisitos y, algo que aprendí más tarde, con la profundidad de su significado. Hablo del bibimbap (cuya traducción es arroz mezclado, por cierto) que, como podéis apreciar en la imagen, es un plato de verduras, carne y huevo sobre un fondo de arroz que, en el momento de comer, se mezcla todo. Es muy importante la presencia de los cinco colores: rojo, verde, amarillo, blanco y negro que se asocian con las partes del cuerpo a las que pueden beneficiar, además de la evidente vinculación con los cinco elementos.

[Bibimbap]

También probamos el buchimgae, una especie de pancake y tortilla de harina rellena de verduras, calamar y surimi. Muy rica.

[Buchimgae]

Y llega el plato estrella, el que nos quitará definitivamente el frío que traemos de la calle. Ese plato que, cuenco a cuenco nos obligará a ir deshaciéndonos de la chaqueta y el jersey, abrirnos algunos botones de la camisa, remangarnos las mangas... y secarnos el sudor. ¡Hagan sitio, aquí está el jeongol! En inglés se la conoce como casserole y es una sopa picante con multitud de ingredientes, entre los que no faltan las verduras (calabacín, cebolla, pimiento), setas y champiñones, tofu, kimchi (verdadero referente de la cocina coreana) y jamón picante.


[Jeongol]

Cuando llega a la mesa, se incorporan los fideos de arroz, en el último momento, ya que solo necesitan unos minutos y el calor de la casserole para hacerse. A estas alturas, terminada la cena, ya estamos en disposición de salir y enfrentarnos al frío y a la lluvia, con el estómago lleno, la boca aún adormecida por el picante y una enorme sonrisa en la boca.

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